domingo, 15 de mayo de 2016

FÚTBOL. ANÁLISIS. BARCELONA CAMPEÓN: DE LA MANO DE SUÁREZ


EL BARCELONA SE CONSAGRÓ POR SEGUNDA TEMPORADA CONSECUTIVA, COMO CAMPEÓN DE LA LIGA DE ESPAÑA. LUIS SUÁREZ, CON 40 GOLES Y 17 ASISTENCIAS FUE LA MÁXIMA FIGURA. LAS RAZONES DE UN EQUIPO QUE SIGUE MARCANDO EL CAMINO EN EL MUNDO DEL FÚTBOL.

Acaba de terminar el partido contra el Granada, con el triunfo 3-0 en el bolsillo, y los jugadores azulgranas deben correr para tratar de ganar los vestuarios, porque algunos pícaros encargados de la seguridad del estadio, abrieron las puertas y permitieron la invasión de miles de espectadores al campo de juego. Digo “pícaros” porque la decisión busca que los “culés” no puedan festejar su título, ni dar la vuelta olímpica en la cancha rival.
Pero eso no importa, pues la satisfacción de estos jugadores no se les podrá borrar de sus rostros. Han tenido una liga que han dominado de principio a fin, que sin embargo, ha llegado a la última fecha apretados por el Real Madrid por culpa de un bajón que les duró casi un mes. En ese periodo de desconcierto, perdieron ante el Real Madrid, la Real Sociedad y Valencia en forma consecutiva, y fueron eliminados por el Atlético de Madrid de Simeone por la Champions League. De 11 puntos que llevaban de ventaja al equipo merengue llegaron a sólo uno en un abrir y cerrar de ojos. Ese bajón casi les cuesta la temporada completa, pero lograron despabilarse a tiempo, gracias, especialmente, a la fuerza goleadora de Luis Suárez y a la inventiva del “play maker” de este equipo, que es, sin dudas, Leo Messi.

LA TEMPORADA DE SUÁREZ

Usted, que está leyendo esta nota dirá: “Pero ¿Qué es lo que dice este señor? ¿Cómo que es el “Barcelona de Suárez”, teniendo a su lado al mejor jugador del mundo?
Y usted tiene razón, sin embargo, hay que reconocer, que el uruguayo fue el más parejo del año y que su potencia goleadora jamás se vio apagada. Sin embargo, Leo Messi estuvo dos meses ausente por su lesión en los ligamentos laterales de su rodilla, y también padeció el bajón post eliminatorias en el mes de marzo y comienzos de abril. Y el brasileño Neymar, de un comienzo arrollador, donde junto a Suárez, supo disimular la ausencia del séxtuple Balón de Oro, sosteniendo al equipo en la cima de España y Europa, también tuvo un 2016 irregular y un declive marcado que sólo en los últimos partidos logró revertir.
Sin embargo Suárez se cansó de marcar, y con la ayuda de sus dos laderos (quienes lo asistieron e incluso le dejaron patear penales claves), logró destronar al siempre competitivo Cristiano Ronaldo de su rol de Pichichi. Cómo será que la MSN se perjuró ayudar a Suárez que todos recordaremos ese penal contra el Villarreal donde Messi sólo asistió al uruguayo para que marque, recordando la hazaña protagonizada por el mítico Johan Cruyff.

Pero el Barcelona no fue sólo la MSN. Si bien no fue un equipo demasiado sólido en defensa, mostró a Claudio Bravo en un altísimo nivel, salvando ocasiones claves en partidos trascendentes. Jordi Alba fue una turbina en el lateral izquierdo, haciendo un surco por su carril. Dani Alves aportó su categoría y experiencia por derecha. Y los centrales titulares también tuvieron su participación estelar, de la mano de Gerard Piqué y Javier Mascherano.
En el medio, Sergio Busquets, siguió siendo el distribuidor y guía de este equipo, junto a la sapiencia de Javier Iniesta e Iván Rakitic, quienes sostuvieron la usina de fútbol. Claro que esa usina dependió mucho de lo que podía idear su estrella, el argentino Leo Messi, quien no sólo aportó 26 goles y 16 asistencias importantísimas. También supo retrasarse cuando el partido lo pedía y desde atrás comenzar a tejer cada ataque e idear pases maravillosos para que sus compañeros tuvieran ocasiones de gol una tras otra.
Y Neymar aporta la diversión. El caño, el sombrero, la magia, en destellos increíbles de la mano de un jugador hecho para dar espectáculo.
También habría que mencionar el aporte de Sergi Roberto, quien fue el “Jugador Número 12” y comodín del equipo y que rindió casi siempre muy bien.
Finalmente, Luis Suárez, fue el “Killer” del equipo, aquel que de la nada sacaba un golazo o una asistencia para sus compañeros. También el uruguayo se sacrificó para marcar y ayudar en la recuperación en todo momento, en un despliegue físico encomiable.

Entre los debes a nivel plantel, deberíamos remarcar la falta de adaptación del turco Arda Turan, de sobresalientes características, pero que aún no logró ensamblarse y dar lo mejor de sí. Además, Barcelona sufrió por no tener sustitutos potables en la ofensiva. Claro que Messi, Neymar y Suárez son irreemplazables. Pero ni Munir ni mucho menos Sandro, dieron el pinet para poder hacer disimular las circunstanciales ausencias de los delanteros titulares.

EL OTRO "LUCHO"

Para cerrar el análisis, hay que destacar la labor de Luis Enrique, su técnico, quien luego del “quinteto” ganado en su primera temporada, ahora vuelve a atrapar la Liga y estar en la final de la Copa del Rey (donde Barcelona enfrentará a Sevilla el próximo domingo). Enrique logra organizar a sus jugadores y darles la libertad justa para que puedan volar y dar rienda suelta a su talento. No los castiga con laberínticas cuestiones tácticas ni sacrificios de dudosos resultados. Sabe que tiene un equipo de estrellas, y que en estos casos, “poco” significa “mucho”. Y él logra encontrar el punto justo. Quizá se le podría criticar que cuando el equipo sufrió ese bajón de un mes, no logró encontrar respuestas en el banco o con algún cambio de planificación. Pero no más que eso.

Señores, Barcelona vuelve a demostrar en este 2016 que es el mejor equipo de España, y su leyenda continúa. Al igual que en la temporada de Guardiola, o en ese período más pequeño liderado por el recordado y querido Tito Vilanova. El equipo del mundo sigue vigente y su reto será mantener su identidad durante más años, buscando y cambiando algunos intérpretes, con la sola intención que nada cambie. Que el buen juego y los triunfos sigan yendo de la mano. Enhorabuena.

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