A POCOS DÍAS DEL COMIENZO DE LA COPA AMÉRICA CENTENARIO EN
ESTADOS UNIDOS, TE CONTAMOS POR QUÉ EL MEJOR JUGADOR DEL MUNDO ESTÁ CAMBIANDO
SU FORMA DE JUGAR Y DE APORTAR AL BARCELONA. SU ROL EN EL CAMPO, SUS
RENDIMIENTOS. TAMBIÉN ANALIZAREMOS LOS CONDICIONANTES EN SU NIVEL: LA PRESIÓN
QUE SUFRE EN LA SELECCIÓN, EL JUICIO QUE DEBE AFRONTAR EN ESPAÑA. TODA LA
INFORMACIÓN, EN ESTE ARTÍCULO DE “en FOCO”
Estamos a pocos días del comienzo de la “Copa América
Centenario”, y del debut de Argentina contra el Campeón de la última Copa, el
Chile de Juan Antonio Pizzi. Y cabe destacar que el calendario de Leo Messi, el
mejor jugador del mundo, está saturado de compromisos y responsabilidades.
Sin embargo, los que no ven habitualmente al jugador del
Barcelona en su equipo culé todas las semanas, no conocen los pormenores de su
juego ni sus rendimientos en detalle.
LA LESIÓN Y LOS CAMBIOS EN SU JUEGO Y SU ROL
En setiembre de 2015, a poco de arrancar la nueva temporada,
y cuando Messi estaba tomando el ritmo habitual que el nuevo torneo requería,
sufrió la rotura del ligamento lateral de su rodilla izquierda, cuando
enfrentaba a Las Palmas en el Camp Nou. Allí eludió la intervención quirúrgica,
pero su cuadro requirió de un parate extenso de dos meses, y recién volvió a
fines de noviembre, en el segundo tiempo del recordado derby que Barcelona
goleó a domicilio al Real Madrid por 4 a 0. Si bien, no tardaron en llegar los
goles (a pocos días de su vuelta le hizo dos tantos a la Roma por la Champions
League), la confianza en su pierna y la ductilidad habitual fueron en progresión,
pero de a poco.
En diciembre, cuando ya estaba nuevamente cercano a su
nivel, tuvo problemas renales durante la disputa del Mundial de Clubes en
Japón. Tanto fue así que se perdió el debut y recién jugó la final contra
River, luego de guardar cama toda la semana y levantarse a pocas horas del
partido. Así y todo tuvo un gran match con golazo incluido que sirvió para
ganar un nuevo trofeo para el club catalán. A los pocos días, debió someterse a
una pequeña intervención quirúrgica para ayudarlo a expulsar las piedras del
riñón que le producían tanto dolor.
Cuando Leo volvió, tuvo que comenzar a elevar su nivel
nuevamente, pero algo le comenzaba a suceder. Luis Suárez se había transformado
en un goleador implacable, capaz de absorber las marcas y definir sin
problemas. Leo aparecía por sorpresa para seguir haciendo goles pero la
obsesión de la MSN (con Neymar incluido) era que el uruguayo se alzara con el
premio de goleador del año. Así fue que Messi (lejos de egoísmos de crack) le
comenzó a ceder hasta la ejecución de tiros desde el punto de penal, relegando
protagonismo. Fue así que Leo, naturalmente, decidió retrasarse para
transformarse en el gran asistidor de Barcelona y La Liga. Sus pases
milimétricos, sus “colgaditas” a Neymar, Alba y hasta el mismo Suárez,
comenzaron a verse más seguido y su rol de delantero fue cambiando. Mucho más
cerca de Iniesta que de Ney y Luis, Messi se fue transformando en el “playmaker”
del equipo español. Aquel alrededor del cual se mueve todo el equipo a su
compás.
De todas formas, la veta goleadora siempre estuvo presente
en Leo, que incluso le adosó esa calidad que tiene para ejecutar tiros libres,
lo que enriqueció aún más su juego. Por ello, podemos decir que el Messi que
vamos a ver en la Selección estará más emparentado a esta última versión que a
la del delantero veloz y encarador de siempre. Messi buscará asistir a Higuaín
(de gran actualidad en el Napoli) a Agüero (de descendente rendimiento en el
Manchester City), y aprovechar las subidas por su lateral de Rojo o quien ocupe
ese sector. Será muy importante para Messi que Ever Banega ofrezca las
respuestas de Iniesta, su compañero en Barcelona, para llevarse marcas y
despejar terreno para algún pique electrizante marca de la casa. Y de no
encontrarse Agüero en su nivel, sería interesante poder observar alguna otra
opción, como Correa o Dybala si lo habilitan, para que Leo ofrezca las
descargas que en el Barcelona le brinda Neymar.
No sabemos si este nuevo rol que Messi fue asumiendo en el
campo de juego es definitivo y tiene más que ver con su rendimiento físico
actual o si las circunstancias lo fueron llevando. Igualmente, toda función que
Leo elije será para lucimiento pues tiene una vasta ductilidad para sobresalir
en casi cualquier posición de la cancha. Por algo, es el quíntuple ganador del
Balón de Oro.
BAJÓN DE MARZO Y CORONACIÓN
Luego de reaparecer en Argentina, en esas victorias en Chile
y contra Bolivia, Messi volvió al Barcelona, y allí, junto a Neymar y en menor
medida Suárez, sufrieron un bajón futbolístico que les costó la eliminación de
la Champions en manos del Atlético de Simeone, y tres derrotas importantes por
la Liga. Fueron contra Real Sociedad, Real Madrid y Valencia que comprometieron
la obtención de La Liga. Sin embargo, cuando murmullos pesimistas parecían
adivinar lo peor, volvieron a explotar para cerrar con cuatro goleadas
impresionantes que le valieron un nuevo título nacional.
En tanto, la semana pasada, Barcelona volvió a festejar. En
este caso fue la obtención de la Copa del Rey, ante el Sevilla, que venía de atrapar
la Europa League. En ese partido, debieron jugar un agotador alargue y el
equipo catalán soportar un desarrollo desfavorable, a causa de una prematura
expulsión de Mascherano y una inoportuna lesión de Suárez.
Luis Enrique decidió ponerlo a Leo más atrás, para ser una
especie de enganche, sólo con Neymar por delante. Messi asumió la
responsabilidad y con dos asistencias espectaculares, permitió que Jordi Alba
primero, y el brasileño después, facturaran los dos goles que le dieron el
triunfo y la Copa al equipo culé.
LOS CONDICIONANTES DE LA COPA AMÉRICA
Messi acaba de volver al país para jugar en unos días un
amistoso frente a Ecuador en San Juan. Luego del mismo, sus compañeros
emprenderán viaje a los Estados Unidos para jugar el torneo continental,
mientras él deberá volver a España para afrontar el juicio que lo tiene junto a
su padre como implicados por la causa de evasión de Impuestos. De no
presentarse ningún inconveniente, a las cuarenta y ocho horas, el crack
argentino volará a Estados Unidos con la Copa comenzada y a dos días del debut
de Argentina frente a Chile.
La duda estará sobre el Capitán de la Selección. Primero por
el desgaste de los kilómetros recorridos en poco tiempo: más de 30.000 km de
distancia, sumados a la diferencia horaria y el cansancio que todo esto presupone.
Y segundo, el golpe psicológico de enfrentar un juicio en el que tiene que
declarar, impone la duda de las condiciones en las que el astro llegará al país
norteamericano para debutar frente a los trasandinos.
La Copa América Centenario es una nueva oportunidad para que
la Selección logre un título de prestigio, ése que se le viene negando desde
hace unos años. Claro que para que eso suceda, deberá superar diversos
obstáculos: psicológicos, futbolísticos y físicos. Y no hablo solamente del
equipo en lo colectivo, sino que dichos condicionantes estarán sobre la espalda
de su bandera, de su símbolo, de su referente: Leonel Andrés Messi.